Χάος - Caos el origen del cambio

16 diciembre, 2017/0/0

IOCTI – Montevideo, Noviembre 2014

- Dinámicas de reconciliación y transición cultural. -

El Caos como estado primigenio del Cosmos (orden), desde la etimología del griego, Χάος significa ‘espacio que se abre’ procede del verbo χἄω, que de forma derivada se remite a la ‘apertura de una caverna’, en los relatos cosmogónicos griegos se refiere a aquello (Dios) que precedió antes de todo lo existente.  Se entendería que como origen eminente todo lo que emerge del Caos es visible debido a la cualidad del movimiento que desde este se genera.

La única constante es el incesante cambio y es el fundamento de todo nacimiento y destrucción de la que absolutamente nada escapa, afirmaba Heráclito.  Es entonces el Caos el origen y el movimiento (cambio) a partir del mismo, lo que da lugar a la existencia de todo, se podría decir.

¿Por qué hablar de Caos como origen y movimiento como cambio? Aparentemente son conceptos obvios que pueden ser comprendidos cognitivamente con facilidad.  Sin embargo, no es necesario su entendimiento si no hay una adaptación cultural a los mismos.

Me refiero a que de nada nos sirve comprender los conceptos si no somos capaces de asimilarlos y vivirlos en los contextos que habitamos.

Estamos acostumbrados a una cultura en la que el foco es el ‘Caos’ pero este entendido como las problemáticas que existen, la destrucción, lo disfuncional, la violencia, la guerra.

Y contradictoriamente hablamos del concepto de Paz como una solución a ese ‘Caos’, sin darnos cuenta que la misma Paz obedece a la categoría en la que están incluidos los infortunios del ‘Caos’.  Debido a que la paz es una posición en contra de la guerra, pero no necesariamente a favor de una verdadera solución.

Entonces nos movemos y cambiamos entorno a reafirmar lo que ya estamos viviendo.  ¿Es un cambio?, sí, pero poco evolutivo.  Comenzamos a repasar lo que no nos gusta creando más de lo que rechazamos.  Casi nadie tiene un concepto de paz definido aparte de lo político y externo, pero la posición y dinámica interna se desvanece cuando no podemos vivenciar los conceptos de los que hablamos.

Pedir paz no nos cambia como seres humanos nos permite comunicar una aparente posición que no necesariamente es congruente con nuestras acciones.

El pensar en paz reafirma la situación actual de ‘Caos’, y de inconformidad pero no genera bienestar ni cambio social.

Entonces, vemos que nuestro foco como sociedad esta centrado en el problema y la solución ni siquiera es pensar en esta. Desde la experiencia de trabajar en procesos sociales y humanos en contextos violentos, he podido observar que la forma de transformación socio-cultural es a través de un proceso de permitir y reconocer el Caos tal como es; honrarlo e ir más allá de este mismo con la consciencia de que el direccionamiento hacia el futuro llevará a un Caos mayor que exige dinámicas y consciencia capaces de contener y abstraer mayor complejidad.

Este es el proceso que defino como ‘Reconciliación’.

La reconciliación es el amistar partes de un mismo sistema que conviven en diversidad y que no tienen consciencia o responsabilidades (cuidado) sobre esa otra parte del sistema.

La dinámica de amistar estas dos partes viene siendo el ‘Reconocimiento’, porque el acto de reconocer implica el conocer algo que de alguna forma ya era conocido, así que la acción asegura que no hay ajenidad entre las partes por lo contrario hay olvido e inconsistencia, pero hay pertenencia y vinculación de origen.  Es relacionar lo aparentemente no relacionable (sinéctica).

Es más fácil retornar a los sentidos de comunidad que hemos perdido en nuestra cultura separatista cuando apreciamos el Caos, reconciliamos las partes y nos reconocemos unos a otros.

La pregunta es ¿Queremos avanzar y evolucionar a través del vivenciar consecutivos Caos, procesos de aprendizaje y reconciliación? O preferimos reafirmarnos en el caos que nos permite justificar el no deseo a un cambio hacia nuevos status quo.

Sea cual sea la respuesta, la necesidad de bienestar siempre convivirá en nosotros porque esta es el movimiento (interno) natural hacia la armonía.

Podemos demorar llegar a ella… o no.

Caos, el origen y el futuro de una armonía en constante evolución.

Somos autónomos de decidir hacia dónde mirar y qué enseñar (insignare), el acto de mostrar el mundo para poder decidir la dirección del permanente movimiento (cambio).

“Aunque nada cambie si yo cambio todo cambia.” Marcel Proust

 

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